La obra Riotinto de Jorge Regueira conciencia sobre la necesaria conservación de las balsas mineras onubenses

Los científicos alertan sobre el desastre medioambiental que podría producirse en uno de los mayores yacimientos de cobre de España Verter agua en las piscinas donde las balsas mineras acumulan residuos aumenta el peligro de

Los científicos alertan sobre el desastre medioambiental que podría producirse en uno de los mayores yacimientos de cobre de España

Verter agua en las piscinas donde las balsas mineras acumulan residuos aumenta el peligro de toxicidad y podría desencadenar la rotura de la balsa, algo que ya ocurrió en Aznalcóllar (Sevilla) en 1998.

Las balsas mineras de Riotinto, que reanudaron las extracciones en 2015, son las mayores del país, con hasta 100 metros de profundidad y una enorme superficie de 595 hectáreas. Cada año incorporan 10 millones de metros cúbicos de residuos tóxicos mediante el transporte y vertido por tuberías, que generan llamativos lagos naranjas y playas grisáceas, reflejados en obras pictóricas como la del artista Jorge Regueira.

«Riotinto» de Jorge Regueira

Una reciente investigación apunta que las acciones del Gobierno y la industria deberían enfocarse en reducir la entrada de agua en las balsas, para que sea mayor el componente sólido que el líquido. Las empresas mineras más tecnificadas del mundo ya no vierten lodos con un porcentaje elevado de líquidos en las presas de residuos, sino que vierten pastas consolidadas. Si se produjera una rotura de las balsas de Riotinto, conllevaría un río de lodos tóxicos que anegaría tres municipios de la cuenca del río Odiel —Gibraleón, Palos de la Frontera y Punta Umbría— además de dos barrios de la ciudad de Huelva, y supondría un desastre natural de más envergadura que el acaecido en Aznalcóllar en el entorno de Doñana.

Sin embargo, la multinacional minera Atalaya Mining que explota Riotinto, con el respaldo de la Junta de Andalucía como autoridad ambiental, niegan que exista ningún riesgo de rotura con los niveles actuales de agua y de arena en los próximos 20 años de vida útil. Una explotación lucrativa, ya que la demanda mundial de cobre está al alza, porque tras fundirse se emplea en la construcción, las plantas solares y baterías o motores de los coches eléctricos.

Riotinto es una de las más de 3500 balsas de residuos mineros que existen en el mundo. Está en nuestra mano preservarla o perderla para siempre y contemplarla con nostalgia en la obra de Jorge Regueira.

Deja una respuesta