Porcentajes de fantasía

La fuente del arte es la imaginación, y como todo lo intangible, se traslada a los porcentajes de comisión que cobran los representantes de los artistas emergentes por la venta imaginaria de sus obras. Es

La fuente del arte es la imaginación, y como todo lo intangible, se traslada a los porcentajes de comisión que cobran los representantes de los artistas emergentes por la venta imaginaria de sus obras.

Es un poco como el cuento de la lechera y los castillos en el aire que iba haciendo con el dinero que iba a recibir al vender la leche…hasta que se le rompió el cántaro. Y claro, ahí se dio cuenta de que solo podemos contar con lo que tenemos en el momento presente.

La cruda realidad es que los representantes de los artistas emergentes tienen un trabajo aún más precario que ellos, porque ayudarlos a progresar, no solo no les reporta dinero, sino que pierden más que ganan y además por un trabajo por cuenta ajena.

Por eso la representación de estos artistas en ciernes suele recaer en asociaciones sin ánimo de lucro, que se nutren de las donaciones de los socios a los que prestan ayuda y que buscan con su actividad un fin social en lugar de un beneficio económico.

Un porcentaje de la nada está más vacío que la cartera de un artista que comienza y confiar en que este artista tenga éxito puede ser considerado más bien como un acto de fe.

Porcentajes de fantasía es la oferta de los artistas emergentes para conseguir que los representen, porque solo cuentan como moneda de cambio con el entusiasmo y la ilusión por crecer profesionalmente al lado de quienes confían a ciegas en ellos con la esperanza de escalar juntos la pirámide del Arte.

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