CULTURA

Contratos con artistas visuales

Posted by Sara Sanz Aldea

Desde que creé mi blog The Biombo ha habido un comentario que se ha repetido siempre: ¿Qué tiene que ver el Derecho con el Arte? Esta pregunta me ha hecho darme cuenta de lo importante que es para un profesional de las artes visuales disponer de un representante experto en el conocimiento del ordenamiento jurídico para operar en el tráfico legal con total seguridad y con las máximas garantías.

Una obra de arte es un bien mueble que se presta, como su nombre indica, a trasladarse de un lugar a otro. Se trata de un objeto frágil que hay que proteger para mantener intacta su integridad tras los correspondientes desplazamientos que realice.

Muchas son las personas que entregan y que reciben obras de arte. Coleccionistas privados, artistas visuales, galerías, interioristas, empresas de transporte de mercancías, museos y casas de subastas intercambian constantemente obras de arte, existiendo numerosas formas jurídicas para reflejar esta transmisión onerosa o gratuita, que os explicaré en este post para que dispongáis de un asesoramiento descriptivo de los contratos que se ajustan a vuestras necesidades en cada momento.

CONTRATO DE DEPÓSITO

Es un contrato mediante el cual el depositante cede la tenencia de una obra de arte al depositario para que se encargue de custodiarla, debiendo éste restituirla cuando el depositante la reclame. Se emplea habitualmente con los representantes de los artistas cuando entran en relación con partes interesadas en las obras de arte de sus clientes.

CONTRATO DE PRÉSTAMO

Es un acuerdo por el que se entrega una obra de arte al prestatario, quien se obliga a restituirlo con posterioridad. Se emplea habitualmente con las galerías de arte cuando las obras de arte son cedidas por el artista para una exposición de arte.

CONTRATO DE DONACIÓN

Es un acuerdo en el cual por un acto entre vivos se transfiere gratuitamente a otra persona la propiedad de una obra de arte con ánimo de donación, que es la causa motivo del contrato y que debe ser aceptada por el donatario. Se emplea habitualmente con entidades públicas propietarias de espacios expositivos para ampliar sus colecciones públicas de arte.

CONTRATO DE COMPRAVENTA

Es un acuerdo que hace surgir obligaciones sinalagmáticas para las partes contratantes, de manera que el vendedor estará obligado a la entrega de una obra de arte determinada, mientras que el comprador tendrá la obligación de pagar un precio cierto en dinero o signo que lo represente. Se emplea habitualmente con coleccionistas de arte privados en la comercialización de obras de arte.

CONTRATO DE SUBASTA

Es un acuerdo entre una empresa que vende en pública subasta obras de arte propiedad del cliente y éste a cambio de un precio cierto acordado conjuntamente. Se utiliza habitualmente por las casas de subastas que venden obras de arte de gran valor y popularidad.

CONTRATO DE TRANSPORTE

Es un acuerdo en virtud del cual una persona se obliga a trasladar de un lugar a otro obras de arte y a entregar éstas a la persona a quien vayan dirigidas, a cambio de una contraprestación económica. Se utiliza habitualmente por los artistas visuales con empresas de transporte de mercancías para la venta online de sus obras de arte.

CONTRATO DE SEGURO

Es el acuerdo por el cual una de las partes, el asegurador, se obliga a resarcir de un daño o a pagar una suma de dinero a la otra parte, tomador, al verificarse la eventualidad prevista en el contrato, a cambio del pago de un precio, denominado prima, por el tomador. Se utiliza habitualmente por los Museos para asegurar las obras de arte de su propiedad.

DERECHOS DE LOS ARTISTAS VISUALES

Además de estas formas contractuales, conviene saber que los artistas visuales como personas físicas pueden ver dañada con más frecuencia que otros profesionales su derecho fundamental a la propia imagen, por los conflictos jurídicos a los que puede dar lugar la exposición al público de sus obras de arte, y conviene que estén suficientemente asesorados para saber cómo actuar ante este tipo de situaciones en aras a reclamar en su caso indemnización por daños y perjuicios ante los tribunales.

Por último, cabe mencionar que los artistas visuales son autores de propiedad intelectual. Sus creaciones son producto de su espíritu individual, y por eso disponen de protección jurídica para incentivar que sigan creando con la garantía de que nadie obtenga beneficio de las creaciones que tanto esfuerzo y que tanto tiempo les ha llevado exteriorizar, a menos que estos terceros tengan su expresa autorización para reproducir sus obras de arte.

¿Te parecen suficientes razones para tener un abogado de tu lado?

En la fotografía de Whatthejuan, el Espacio de O’pazo Interiorismo en Casa Decor 2020.

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