¡Ánimo, artistas!

El arte forma parte de nuestras vidas desde que nos dan nuestro primer lápiz para dibujar y nuestra primera pintura para colorear. Cuando somos muy pequeños, nos dejan que dibujemos lo que queramos. Desean que

El arte forma parte de nuestras vidas desde que nos dan nuestro primer lápiz para dibujar y nuestra primera pintura para colorear. Cuando somos muy pequeños, nos dejan que dibujemos lo que queramos. Desean que expandamos nuestra capacidad de imaginación, que nos divirtamos y que expresemos lo que más queremos en este mundo. La enseñanza artística nos ayuda a mejorar habilidades tan valiosas para nuestro desarrollo como personas tales como la observación, la reflexión, la abstracción, la empatía, la expresión, la paciencia y el autocontrol.  

Cuando vamos siendo más mayores, nos dan ya la responsabilidad del bolígrafo, esa tinta que no se borra tan fácilmente, y que nos exige un especial cuidado. En la escuela nos enseñan a combinar colores fríos con colores cálidos y a colorear sin salirnos de los bordes hasta que llegamos a la etapa más complicada: el dibujo técnico. Después llegará el momento de decidir si somos más de ciencias o más de letras, y si lo que nos gusta son las Bellas Artes, tendremos que cursar la carrera orientada a trabajar en la creación artística. Como ya anunciaba Pablo Picasso: “Todos los niños nacen artistas, lo difícil es seguir siendo un artista cuando crecemos”.

Muchos serán los obstáculos a los que tendrás que enfrentarte como artista, desde recibir encargos con regularidad a conseguir exponer tus trabajos al público para mostrar o más bien demostrar a los demás y a ti mismo que puedes vivir del arte y no solo trabajar por amor al arte. Pero tranquilidad, te acompaña tu inteligencia visual-espacial, esa habilidad que te permite observar el mundo y los objetos desde diferentes perspectivas.

Como profesional de las artes visuales tienes una capacidad muy desarrollada para idear imágenes mentales, para dibujar y para detectar detalles, además de disponer de un sentido personal por la estética sublime.

Eres capaz de aportar soluciones a los problemas del mundo a través de tus expresiones artísticas y de producir bienes de gran valor como son tus obras de arte. Recuerda que la obra de arte más cara del mundo se vendió por un precio de 450 millones de dólares y quién sabe si habrá otra obra en el futuro que superará este valor. ¡Podría ser la tuya!

Te dedicas a una profesión que es de las más antiguas del mundo. Los primeros hombres en la Prehistoria emplearon el arte en las cuevas –el equivalente hoy serían los apartamentos- como instrumento para transmitir la cultura de generación en generación, para comunicar lo que veían y para organizar las primeras sociedades. El arte es una disciplina universal, que es contemplada del mismo modo por todas las personas en todo el mundo, y su importancia es capital. Prueba de ello es que no hay institución de poder que no disponga de una colección de obras de arte que narre su origen, su historia y su evolución.

El arte nos sugiere emociones y pensamientos, nos acompaña y nos invita a escalar hasta lo más alto de la Pirámide de Maslow para autorealizarnos. ¿Nos llevas hasta allí? Gracias por tu arte.

Este post está dedicado a todos los artistas presentes, pasados y futuros. Si crees en tu arte, nunca dejes de crear y de compartir.

Fotografía de Whatthejuan sobre el Espacio The Berries Club diseñado por VG Living en Casa Decor 2020.

Deja una respuesta